Los Dólmenes de Antequera como Patrimonio de la Humanidad

La impresionante “catedral del Neolítico se declaró como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el pasado 15 de julio del 2016, los Dólmenes de Antequera, unos restos megalíticos de valor arqueológico incalculable que se reconocieron al fin por su valor prehistórico, arquitectónico y cultural. Datado, según las últimas investigaciones, en 4.700 años de antigüedad, cuando Zoser erigió la primera pirámide en Egipto, así que promete un mejor entendimiento de nuestros antepasados remotos, al poder dedicar más recursos a la investigación, la protección de toda el área física del entorno y la mejora de las instalaciones para la visita masiva de turistas que supuso dicho reconocimiento internacional, hace casi una década.


 El Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera se encuentra en este municipio de la provincia de Málaga. Aunque la obra más conocida es el Dolmen de Menga (la “catedral” antes mencionada), abarca también al Dolmen de Viera y al Tholos del Romeral, expandiendo esta declaración como de Bien de Interés Cultural hasta la Peña de los Enamorados y el Torcal, dos parajes naturales de gran interés paisajístico. En su Conjunto, estos restos no sólo son los mejor conservados y grandiosos de la Península Ibérica, sino también de toda Europa, no encontrando nada similar en grandiosidad que pertenezca a la misma época, que podemos ubicar entre el Neolítico y la Edad del Bronce. 

 


Como aficionado a la Historia debo daros los datos que arqueólogos e investigadores han ido recopilando desde que a mediados del siglo XIX se cayera en la cuenta de que estas construcciones no eran “simples cuevas” excavadas con más o menos arte. La documentación encontrada entonces en referencia a los restos (en 1847), decían que eran ya conocidos al menos en el siglo XVI, cuando el Obispo de Málaga autorizaba en 1530 la construcción de un pequeño altar para la oración en un lugar no muy alejado del Dolmen de Menga. Se tiene como segura la función funeraria de este conjunto de túmulos, pero en mi opinión, fue mucho más complejo que un simple enterramiento.

Gracias a que los arqueólogos modernos han sido muy profesionales (caso de Rafael Mitjana, arquitecto malagueño que realiza el primer trabajo serio justo dos años antes de morir en 1849), los restos han permanecido intactos, a pesar de instalar un museo y de intervenir en numerosas ocasiones a lo largo del siglo XX. Pero no trato de contaros el informe detallado de estos magníficos monumentos prehistóricos, pero si de contrastar las conclusiones.

Los investigadores apuntan a su origen 100% funerario, posiblemente por el tipo de construcción en si, por los restos monumentales y objetos votivos que se hallaron y guardan en los distintos museos. Pero yo creo que son templos por muchas razones, templos cuya función era también “custodiar” los restos mortales de las personalidades de la época, tal y como se ha venido haciendo hasta la actualidad. El más antiguo es el de Menga (4700 años), el de Viera está datado en 4000 años y el tholos de El Romeral en 3800 años. Lo más probable es que entre unos y otros se construyesen otros, porque los antiguos consideraban esa zona como sagrada. Y como hemos comprobado, los no tan antiguos, visto el permiso obispal concedido en 1530.

Entre el Dolmen de Menga y el de Viera existe un periodo de 7 siglos. Es como comparar una iglesia gótica del siglo XIV y la Sagrada Familia de Gaudí (me encanta la comparación), donde se pueden observar ciertas similitudes pero claramente se nota una completa diferenciación entre ambas. Sólo los techos abovedados con mampostería en el Tholos de El Romeral nos induce a reflexionar sobre la evolución arquitectónica tras casi 1000 años entre éste y el dolmen de Menga. Encontrar en un mismo lugar ejemplos tan bien conservados sobre dicha evolución de tan remoto pasado no tiene precio.

Luego existe otra variable: ¿eran así en origen? ¿Se encontraban mimetizados con el paisaje premeditadamente o existían estructuras a alturas superiores que no se han podido conservar? Otra cuestión que siempre me he planteado (aquí surge mi espíritu de arqueólogo empedernido), ¿Habrán más templos enterrados en la vasta zona sagrada? Porque si han salido tres de periodos tan distantes en el tiempo, y existen pinturas rupestres y huellas de numerosos asentamientos (probablemente la misma Antequera fue una gran capital del Neolítico Andaluz), sería muy interesante escanear toda la zona por si se guarda bajo tierra algún tesoro mucho más espectacular. Enhorabuena a todos los antequeranos en general por este merecido reconocimiento. Vale la pena una visita a estos magníficos restos neolítico.

 

Video reportaje Dólmenes de Antequera (Clica)

 

Toni Ferrando.



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